¿A quién no le gustaría ver cada día la vida con unos ojos diferentes?

viernes, 18 de junio de 2010

La importancia de la identidad

La rosa y la bandera de Catalunya



La entrada de hoy no irá sobre los ojos de nadie en concreto, sino sobre los ojos con los que miramos a los demás. Y es que, necesitamos sentirnos "pertenecientes a algo o a alguien", e incluso si pueden ser las dos cosas mucho mejor. Unos vínculos necesarios para sobrevivir

Siempre miramos a la gente como es l@ novi@ de..., el padre/madre de..., el/la amig@ de..., y de hecho nos encontramos a gusto con esas identidades con las que nos relaciones, y sino tenemos esos vínculos nuestra mente comienza a divagar y a enfrentarse con las dicotomías de a donde voy, de donde soy, y demás variables. Nos encontramos con un mundo en donde las referencias identitarias están a la orden del día.

Otro de estos ejemplos está en la identidad cultural, un sentimiento que nos rodea diariamente sin ni siquiera ser conscientes de ello. La simple idea de "estar fuera de tu casa", cuando te encuentras de viaje, implica ese sentimiento de pertenencia a algún lugar. El hecho de que existan diferentes países, y dentro de ellos diferentes demarcaciones territoriales implica en si mismo un nacionalismo, y pese a no querer reconocerlo todos somos nacionalistas de una u otra manera: todos sentimos una natural identificación con una cultura, una lengua, unas tradiciones y un territorio. Al mismo tiempo que esta identidad nos hace sentirnos identificados y vinculados a algo.

El propio día de San Jordi en Catalunya, contempla estos dos ejemplos: el intercambio de la rosa y el libro entre dos personas implica un vínculo emocional, y el hecho de que sólo se celebre en Catalunya implica una identificación con una cultura y unas tradiciones. En resumen, pertenecemos a alguien y a algún lugar.


Sentirnos identificados con algo o con alguien nos hace sentirnos parte de un mundo